Muzz, el ratón que se robó toda la cocina
Muzz aprendió por las malas que en la cocina nunca sobra nada.
Desde entonces, cada ingrediente que encuentra lo guarda por las dudas.
Quesos, papas, carnes, huevos… todo puede servir más adelante.
No cocina ni comparte: acumula. Porque para Muzz, quedarse sin provisiones es el peor escenario posible.
El problema es que, mientras él se siente seguro, el resto de los chefs entra en caos.
Cuando Muzz aparece, alguien se queda sin ingredientes… y no va a ser él.
Porque siempre junta de todo, Muzz puede reemplazar a cualquier ingrediente siendo así una carta comodín